Una pasión que hereda la rebeldía de la juventud, donde las botas eran sinónimo de aventura, libertad y rock & roll. El viaje a México lo cambió todo; fue un descubrimiento de tradiciones y estilos de vida que daban forma a nuestros sueños. En 1988, la marca francesa MEXICANA cobró vida, consolidándose desde entonces como el puente definitivo entre Europa y México.